Seydou Cisse

El analfabetismo obstaculiza el desarrollo, pero el alfabetismo por sí solo no significa automáticamente desarrollo. Los programas de alfabetización sólo son eficaces si a través de ellos se logra cambiar las condiciones de vida de los destinatarios, capacitarlos para solucionar problemas y asumir responsabilidades. En consecuencia, la postalfabetización es un componente imprescindible de todo programa de alfabetización. Tomando como ejemplo a Mali, el autor muestra posibles actividades de postalfabetización. Seydou Cisse se desempeña como experto en programas en la Organización Islámica para la Educación, la Ciencia y la Cultura (ISESC) en Rabat, Marruecos.

La postalfabetización: una aproximación conceptual – El caso de Mali

El enfoque conceptual de la postalfabetización

A la luz del punto de vista de la UNESCO se puede definir la postalfabetización de la siguiente manera: «El conjunto de medidas que se toma para permitir que el recién alfabetizado ejerza sus capacidades y aumente los conocimientos adquiridos, a la vez que, por medio de las nuevas adquisiciones y sobre todo por la vía de aprender a aprender, se compromete en un proceso permanente de perfeccionamiento y de creciente dominio de su entorno».1

En realidad el considerar dos fases distintas en un proceso de alfabetización (una de alfabetización y otra de postalfabetización) no es concebible más que en el marco de una estrategia de estudio. No es normal considerar la postalfabetización como una parte distinta de la alfabetización funcional. Más bien constituye un todo indisoluble con la primera fase de alfabetización.

El fin que se persigue en un programa de alfabetización funcional es la transformación de las condiciones de vida de aquellos a quienes se dirige la formación. Tal es el punto capital de la alfabetización funcional. En este nivel hay que cuidarse de sacar conclusiones apresuradas afirmando que en la alfabetización funcional la formación es sinónimo de desarrollo. Si bien el analfabetismo constituye un freno para el desarrollo, la alfabetización no es de ninguna manera sinónimo de desarrollo. Ella puede contribuir a dinamizar la energía creativa de las masas, o a frenarla. Puede ser un medio de liberación o de avasallamiento. También merecen analizarse con circunspección afirmaciones del tipo «El desarrollo es como un barco y el analfabetismo como un ancla. Un barco no puede avanzar si no se levanta su ancla».2

En efecto, pensamos que no está dicho que, una vez levantada el ancla, el barco avance ipso facto por la vía correcta. Incluso el avance podría terminar en naufragio. Así, si bien es cierto que levantar el ancla es una condición para que el barco pueda avanzar, se necesita una buena dirección del navío para la «salud» de los pasajeros. Por eso es que una buena orientación de la campaña de alfabetización funcional es muy importante para el desarrollo de las comunidades. Esta buena orientación será resultado de una concepción de la orientación entendida como la resolución de los problemas de las comunidades y de una transferencia de responsabilidades a los recién alfabetizados después de su formación.

El problema, en el nivel de la transferencia de responsabilidades, es cuándo y cómo se la debe llevar a cabo.
Transferir una responsabilidad significa, de parte de aquél a quien ésta se le confía, la posibilidad de asumirla, con lo que se plantea la cuestión de su competencia. Por lo tanto, en el marco de la alfabetización funcional, la transferencia de responsabilidades se situará en el momento en que los estudiantes hayan adquirido en lectura, escritura y cálculo los conocimientos necesarios para ejercer tal o cual actividad que está ligada al ejercicio de dichos conocimientos instrumentales. De este principio se desprende que en la alfabetización funcional la formación no debe ser gratuita, es decir desinteresada de toda aplicación práctica. La formación teórica y la práctica deben ser concomitantes. De esta manera, en el cuadro de la postalfabetización, el adulto alfabetizado tendrá competencias tanto en el plano del conocimiento teórico como en el de la aplicación práctica.

En el curso de la postalfabetización, la formación téorica debe ser permanente y no detenerse nunca, ya que la transferencia de responsabilidades exige de parte de los estudiantes un constante perfeccionamiento del nivel de conocimientos generales y el aprendizaje de competencias técnicas. En el marco de la formación teórica se plantea con frecuencia el problema del material para la postalfabetización. Tal es el caso del material de lectura. Se podrá paliar esta insuficiencia por la vía de recopilar y transcribir la tradición oral o de ciertas inscripciones existentes. Sin embargo, estos nuevos textos deben responder a las aspiraciones de los estudiantes.

En todo caso, la postalfabetización es un período capital y no se lo puede disociar del programa de alfabetización. No se puede concebir un programa de alfabetización sin postalfabetización. Es en el momento de la postalfabetización cuando se hacen concretos los resultados de la alfabetización funcional y cuando los conocimientos se consolidan a la vez que se enriquecen. Por eso, desde las primeras horas de una campaña de alfabetización funcional es deseable encarar la organización de la postalfabetización como una parte integrante de la misma.

Si transferir una responsabilidad requiere una competencia de parte de quien la recibe, requiere igualmente una voluntad de transmisión o entrega de parte de quien la realiza. Es decir que en el proceso de transferencia de responsabilidades se tiene que considerar los dos polos: por una parte las comunidades campesinas alfabetizadas y por otra las autoridades políticas y administrativas.

En el marco de la transferencia de responsabilidades, el hecho de haber sido alfabetizado debe cambiar las relaciones de las comunidades campesinas con el mundo exterior. Las actividades de estas comunidades, en lugar de verse dirigidas desde afuera, serán dirigidas desde adentro. Los estudiantes actualizan sus conocimientos al hacerse cargo de los problemas que tienen en todos los campos, y esto ocurrirá en la medida en que sus conocimientos se lo permitan.

Así, los conocimientos instrumentales en lectura, escritura y cálculo, en las lenguas nacionales, permitirán que los estudiantes cumplan con seguridad sus tareas en los campos de la comercialización, de la recaudación de impuestos, del establecimiento de los factores del estado civil, etc., en el seno de sus respectivas comunidades. Pero esto requiere que las lenguas nacionales gocen de reconocimiento en el plano institucional; que en el nivel de los diferentes servicios públicos y privados estas lenguas nacionales adquieran derecho de ciudadanía. Éste será el mejor medio para facilitar la comunicación entre las poblaciones alfabetizadas y los cuadros políticos y administrativos, hasta tal punto es cierto que esta comunicación constituye un medio excelente para una mejor intercomprensión.

La aplicación de los conocimientos es un gran factor motivador para los adultos, de lo contrario se consideraría la formación como una diversión de niños. Sólo cuando estén dadas las condiciones para una aplicación de los conocimientos adquiridos por los adultos, éstos verán agudizarse su motivación cognitiva. Los nuevos conocimientos que se adquiera como resultado de esta motivación demandarán a su vez nuevos campos de aplicación. De esta manera, siguiendo un movimiento en espiral, la aplicación de los conocimientos desarrolla la motivación cognitiva, permitiendo así nuevas adquisiciones que, a su vez, atraen nuevos campos de aplicación. Es en este movimiento dialéctico de superación, de formación y de aplicación permanente que la alfabetización funcional podría alcanzar su pleno desarrollo.

En resumen, el éxito de un programa de alfabetización demanda tener en cuenta un conjunto de parámetros que van más allá de la mera dimensión educativa. En este sentido el documento de síntesis del Foro Mundial sobre Educación anota que «El buen resultado de los programas depende de condiciones muy diversas: la movilización de numerosos y variados recursos en los niveles local, nacional e internacional; una buena organización y la prosecución de las actividades en el largo plazo; la participación de las comunidades; el liderazgo; la atención prestada a las condiciones de vida de los analfabetos y el afán de despertar en ellos el deseo de convertirse en verdaderos alfabetizados».3

La postalfabetización en Mali

Para conducir las actividades de postalfabetización, la Dirección ­Nacional de Alfabetización Funcional y de Lingüística Aplicada ­(DNAFLA), que es el servicio responsable de la puesta en práctica de las actividades de alfabetización en Mali, mantiene lazos estrechos con los servicios técnicos, las ONG y diversas operaciones de desarrollo. Los programas son elaborados conjuntamente por los responsables nacionales y regionales de alfabetización y por los cuadros técnicos (agrónomos, veterinarios, médicos, economistas, sociólogos etc.).

Las estadísticas sobre la postalfabetización revelan un constante incremento del número de recién alfabetizados, como lo indica la tabla siguiente:

CampañaNúmero de personas inscritasNúmero de recién alfabetizados
 MujeresVaronesTotalMujeresVaronesTotal
1992–1993 15.252 50.718 65.970 3.507 26.553 30.060
1993–1994 28.217 69.698 97.915 7.171 28.476 35.649
1994–1995 33.593 81.736 115.329 7.289 28.855 36.144
1995–1996 45.422 78.749 124.171 10.644 35.841 46.485
1996–1997 44.970 88.693 133.659 13.110 47.138 60.282

Fuente: Estudio del impacto de la alfabetización en las condiciones de vida de las mujeres de Mali, página 23.

Con el fin de responder a las necesidades de formación que tienen los recién alfabetizados, y de responsabilizarlos, la DNAFLA pone en práctica actividades de postalfabetización en torno a dos grandes ejes: la adquisición y consolidación de competencias por una parte, y por otra parte el ejercicio de las competencias y responsabilidades.

La adquisición y la consolidación de competencias

Se las percibe como una necesidad acuciante de los recién alfabetizados. La satisfacción de esta necesidad está asegurada a través de las siguientes actividades: la publicación de materiales de lectura, la caravana de la alfabetización, las emisiones de educación radiofónica, los filmes, la formación de escritores campesinos y los niveles de educación superior.

La publicación de materiales de lectura
Para alimentar la lectura de los recién alfabetizados, la DNAFLA cuenta con algunos periódicos que aseguran la información, la educación continua y el entretenimiento de los recién alfabetizados. En este marco se puede citar diferentes títulos: Kibaru (que en bamanan quiere decir noticias); Kabarun (noticias en fulfuldé); Xibaare (noticias en sninké); Nyètaa (progreso en bamanan); Kotè (teatro popular en bamanan); Ntuloma (pilar, soporte, en bamanan).

Además de los periódicos rurales, la publicación de folletos de postalfabetización constituye una de las actividades fundamentales de la DNAFLA. En este campo, y en función de las necesidades de los recién alfabetizados, existen varios cuadernos sobre diversos temas técnicos en las lenguas nacionales bamanan, fulfuldé, songhoy, tamasheq, dogon, soninké, khassonkéj, syènara, mamara y boomu.

En el marco de la postalfabetización, y por su propia iniciativa, algunos de los recién alfabetizados traducen los textos del Corán y los convierten en cuadernos muy apreciados por los estudiantes de los centros de alfabetización.

Con el fin de asegurar una buena utilización del material de lectura, el servicio de alfabetización de Mali ha abierto varias bibliotecas campesinas en cooperación con proyectos y ONG.

La caravana de la alfabetización
Ésta tiene como objetivo mejorar el circuito de distribución de los documentos de la postalfabetización. La primera experiencia se desplegó del 16 al 26 de enero de 1994 en las regiones de Ségou y de Mopti. La misma consistió en introducir en los mercados campesinos los folletos producidos por la DNAFLA. Con la venta de los mismos se asoció la proyección de filmes que permitían informar mejor a la población sobre las ventajas de la alfabetización. La primera caravana de la alfabetización tuvo resultados convincentes. A modo de ejemplo, en la comunidad de Ngolokouna, distrito de Bla, en la zona de la Compañía Malí de Desarrollo de Textiles (CMDT) se vendió en la feria setenta y cuatro folletos. En todas las comunidades en que se hizo presente la caravana hubo verdadero entusiasmo por la adquisición de documentos de la postalfabetización.

Las emisiones de educación radiofónica
En el marco de la Operación Maní y Cultivos Comestibles (Opération Arachide et Cultures Vivrières – OACV), a partir de 1976, se realizó una serie de emisiones experimentales de radio-visión dirigidas a los recién alfabetizados. Estas emisiones tenían como objetivo el consolidar y aumentar los conocimientos de los oyentes alfabetizados. Las mismas se extendieron hasta el 3er. Proyecto de Educación MLI 733.

Gracias a las encuestas realizadas sobre el terreno, a través de las emisiones de radio-visión, los temas tratados estaban en estrecha relación con los centros de interés de los oyentes. Éstos, organizados en grupos de escucha colectiva, tenían a su disposición en los centros de alfabetización fichas y afiches que ilustraban los temas difundidos. Los oyentes enviaban a un comité regional de comprobación, o a la DNAFLA, informes de escucha en lenguas nacionales en los que hacían referencia a los debates y a las principales decisiones tomadas en el curso de las discusiones. Gracias a la retroalimentación que de esta manera se había instaurado, las emisiones iban mejorando continuamente y tomaban en cuenta los deseos de los recién alfabetizados.

En el marco de la educación radiofónica, la DNAFLA produjo también audiocasetes en bamanan y en khassonké para el Proyecto de Desarrollo Comunitario. Con un fondo de música de terror, los técnicos de la educación radiofónica grabaron en los casetes temas de salud familiar y de atención primaria de la salud. Estos casetes, que entretenían a la vez que educaban, obtuvieron un enorme eco en la población. Y al cabo de un lapso de tiempo también fueron objeto de multiplicación, por parte de la propia población, en cientos de ejemplares.

Al no disponer actualmente de recursos financieros propios, la educación radiofónica de la DNAFLA es un componente de la radio rural que está situada en la Oficina de Radiodifusión y Televisión de Mali. Ella difunde las informaciones que se refieren a los programas de alfabetización y de educación de adultos. Actualmente dispone de una sección de radio de quince minutos, llamada «Aprender para producir». Esta sección se difunde a partir de las 18.30, de lunes a sábado.

Los filmes
Desde 1968, fecha en que arrancó en Mali el Programa Experimental Mundial de Alfabetización, el servicio de alfabetización ha elaborado varios filmes educativos, en formatos de 8 mm y de 16 mm, pensados para los recién alfabetizados. Estos filmes tratan diferentes temas de agricultura, salud, educación... Sirven lo mismo para la sensibilización respecto de la alfabetización que para la formación de los recién alfabetizados.

La formación de los escritores campesinos
La primera formación de escritores campesinos tuvo lugar entre el 27 de febrero y el 6 de marzo de 1993 en Bamako. Tenía como objetivo dotar a los recién alfabetizados de métodos de inventariación y de utilización de conocimientos en sus propios terruños. Con esta idea se los inició en las siguientes técnicas:

  • la redacción del periódico de la comunidad;
  • la redacción de una monografía de la comunidad;
  • la recopilación de textos procedentes de tradiciones orales (proverbios, adivinanzas, cuentos);
  • la redacción de textos científicos;
  • el diseño y la atención de una biblioteca comunal;
  • la correspondencia;
  • la elaboración de señales de circulación en su comunidad;
  • la redacción de poemas;
  • los trabajos de acabado del libro y la difusión del libro.

Las etapas de formación superior de los recién alfabetizados
La DNAFLA llevó a cabo en 1977 una experiencia que se denominó Formación Superior de los Recién Alfabetizados (Formation Supérieure des Néo-Alphabètes – FSNA). Esta formación consiste en organizar, para los oyentes alfabetizados, etapas especializadas en lenguas nacionales acerca de los problemas que el conjunto de la población de la comunidad percibe como prioritarios. Con el apoyo de servicios técnicos que actúan como contraparte, en asamblea comunal la población participa activamente en todos los niveles del proceso de planificación de la postalfabetización (inventariación y jerarquización de las necesidades del entorno, tipo de formación, contenido de la formación, elección del proyecto de acción para la comunidad...).

Para la formación técnica de los recién alfabetizados, la DNAFLA y los servicios de encuadramiento han garantizado una formación específica en los siguientes campos: la comercialización de los productos, la divulgación de tecnología agrícola (jalonamiento de los terrenos, lucha antierosión, fabricación de compost, protección de sementeras, agrometereología...), la sanidad animal (desparasitación interna y externa, vacunación...), la gestión (asociaciones campesinas, crédito bancario, cajas de ahorro y crédito, molino...), la atención primaria de la salud (nivaquinización, tratamiento de la conjuntivitis...), la fabricación de jabones y de tinturas, la conservación y la transformación de productos alimenticios, etc.

El ejercicio de competencias y de responsabilidades

El ejercicio de competencias y de responsabilidades es un eje muy importante de la postalfabetización en Mali. Es gracias a él que los recién alfabetizados pueden aplicar los conocimientos adquiridos. Se trata del aspecto funcional de la formación. A través de las actividades de la CMDT, de las Operaciones de Desarrolo Rural (Opérations de Développement Rural – ODR), de algunas ONG, de proyectos de desarrollo y de los servicios públicos, los recién alfabetizados han cumplido diversas tareas. Sus campos de intervención se sitúan en los planos individual y colectivo.

En el plano individual
Tras haber adquirido determinados conocimientos en el centro de alfabetización, los estudiantes alfabetizados los han utilizado para resolver sus problemas cotidianos. Así es como a menudo han experimentado, en sus campos de acción privados, los temas de divulgación preconizados en los cuadernos de la postalfabetización. Algunos campesinos verifican con una balanza, por su propia iniciativa, el peso de los cereales anunciado por el encargado de pesarlos. Otros recopilan elementos de la farmacopea tradicional y llevan sus asuntos personales utilizando la máquina de calcular. Además los recién alfabetizados resuelven ellos mismos su correspondencia privada.

En el plano comunitario
Inspirándose en iniciativas individuales, los proyectos y algunas ODR, han hecho particular hincapié en el ejercicio de competencias y responsabilidades de los recién alfabetizados al servicio de sus respectivas comunidades. Hoy en día se ejerce estas competencias y responsabilidades en los siguientes campos:

  • la comercialización;
  • el crédito y el aprovisionamiento de insumos;
  • la divulgación de tecnología agrícola: el aprovechamiento de los campos de alfabetización para hacer ensayos;
  • la ganadería: la apertura de «clínicas campesinas»;
  • la salud: la apertura de dispensarios y de farmacias campesinas;
  • la educación: no pocos estudiantes alfabetizados se convierten en animadores de centros de alfabetización para sus comunidades.

Según un estudio realizado en 1996/97 entre las mujeres recién alfabetizadas de la Oficina del Valle Alto del Níger (Office de la Haute Vallée du Niger – OHVN), éstas han obtenido de la alfabetización el siguiente tipo de ventajas.4

En el nivel de la aldea:

  • una mejor organización de las mujeres;
  • la iniciación de actividades generadoras de ingresos;
  • la autonomía en la gestión de las mujeres;
  • el desarrollo de las cajas comunales;
  • la inserción de las mujeres en las actividades de la aldea;
  • la reducción de la marginalidad de las mujeres;
  • la concesión de créditos a las mujeres;
  • el despertar de las mujeres;
  • el desarrollo de la educación y la salud.

En el nivel de la familia:

  • una buena gestión de la familia;
  • la manutención de la familia y en especial del marido;
  • el entendimiento dentro de la familia;
  • el mejoramiento de la alimentación;
  • la adopción de la planificación familiar.

En el nivel de los hijos:

  • una mejor manutención de los niños/as;
  • una buena educación de los niños/as;
  • una buena alimentación de los niños/as;
  • una vigilancia más constante de los niños/as.

Algunas dificultades de la postalfabetización en Mali

Entre los problemas con que actualmente choca la postalfabetización se puede mencionar entre otros los siguientes:

  • La debilidad de las políticas nacionales en lo que se refiere al uso de las lenguas nacionales ofrece pocas oportunidades de aprovechamiento de los productos de la postalfabetización. La ausencia de un entorno letrado en la mayor parte de las comunidades donde se encuentran los recién alfabetizados no se presta para la consolidación de los conocimientos adquiridos. Así, los elementos del estado civil no están hasta ahora en lenguas nacionales, de la misma manera que los recién alfabetizados no siempre tienen interlocutores alfabetizados en el nivel de las comunidades rurales.
  • El insuficiente seguimiento de las actividades por parte de la DNAFLA y los servicios técnicos.
  • Las lagunas en la formación de los animadores no les permite a éstos aprovechar en el momento oportuno los documentos de postalfabetización que están a su disposición.
  • La insuficiencia de recursos financieros impide que la DNAFLA haga balances de los seminarios para hacer hincapié en la post­alfabetización y determinar las estrategias de su mejoramiento.

Conclusión

Tener en cuenta la postalfabetización desde los primeros momentos de un programa de alfabetización es una condición sine qua non para el éxito del mismo. En efecto, una buena planificación de las actividades de postalfabetización permite no solamente retener las adquisiciones de la fase de alfabetización y continuar el aprendizaje más allá de la alfabetización inicial, sino también aplicar los conocimientos para el desarrollo económico de las comunidades.

Sin embargo, para ser eficaz, la postalfabetización requiere de una estrategia adecuada tanto en la concepción de las actividades como en su puesta en práctica. Para tal efecto se tratará de matizar bien los diferentes tipos de estrategias de aprendizaje, con el fin de asegurar la formación técnica y práctica de los recién alfabetizados.

Para la puesta en práctica de estrategias adecuadas de postalfabetización es necesario, por una parte, planificar el contenido de la formación en función de las preocupaciones de los recién alfabetizados, y por otra parte seleccionar los medios de comunicación apropiados (tradicionales y modernos), así como acudir a diferentes tipos de estructuras de aprendizaje que estén bien adaptadas (bibliotecas, exposiciones móviles, grupos de escucha colectiva...), permitiendo así la difusión que se requiere del saber y del saber hacer.

Finalmente, el éxito de la postalfabetización requiere la creación de un contexto sociopolítico favorable a la inversión cotidiana de los conocimientos adquiridos. Es por esta razón que, en el plano institucional, sigue siendo un factor importante la difusión del respeto por las lenguas nacionales.

Notas

1 Informe final de de la reunión de expertos sobre la postalfabetización en África. Dakar ­(Senegal) UNESCO-BREDA, 25-29 de abril de 1977, p. 4.

2 Gillette (A.), Les femmes et l’ alphabétisation (Las mujeres y la alfabetización), París, Nueva York, UNESCO/CESI, 1973, p. 20

3 UNESCO, Educación para Todos. Balance del año 2000. Síntesis global. París, UNESCO 2000, página 43.

4 KONARE, (D.), L’alphabétisation fonctionelle á l’Office de la Haute Vallée du Niger du Mali, ­páginas 28-29.