Aprendizaje Global

A comienzos del año 2007 DVV International dio un gran paso adelante en el trabajo que realiza dentro de su propio país en términos de desarrollo. El resultado visible es un programa recién concebido, «Aprendizaje global en la universidad popular», que por primera vez reúne bajo un «mismo techo» diferentes proyectos individuales. Los diferentes componentes están íntimamente relacionados unos con otros, tanto desde el punto de vista organizativo como de sus contenidos, y con sus ofertas abordan en cada caso a diferentes poblaciones meta en el ámbito de las universidades populares, tanto a multiplicadores/as como a jóvenes adultos/as, adolescentes y niños/as.

Estrechamente ligado con el programa está el compromiso con la puesta en marcha de la década mundial de Naciones Unidas «Educación para el Desarrollo Sostenible». Como uno de los actores de la «Alianza para el aprendizaje de la sostenibilidad», DVV International está decidida a participar activamente en la tarea de consolidar los ámbitos de la educación extra-escolar y de adultos, al igual que el aprendizaje global, como componentes indiscutibles de una Educación para el Desarrollo Sostenible en la Década de Naciones Unidas. Entre las actividades correspondientes estaban tareas como miembro de la «Mesa Redonda», la colaboración en la exhibición especial de la Década de Naciones Unidas «Justicia Global y Pluralidad Cultural», en la Feria Educativa de Colonia Didacta 2007, como también la activa colaboración en el grupo de trabajo «Educación permanente y extra-escolar». También en el programa «Aprendizaje Global en el Volkshochschule» juega un papel cada vez más importante la Educación para el Desarrollo Sostenible.

El aprendizaje global empieza en casa, con una «mirada sostenible» al propio ropero, así reza el mensaje de la educación permanente «el ropero internacional». Fue concebido expresamente para el ámbito del VIH y está pensado para docentes de diferentes especialidades que, a partir del ejemplo de la «ropa», se ocupan de las varias facetas de la globalización. Así discuten las relaciones existentes entre lo global y lo local, o también los propios hábitos de consumo, o el manejo de la ropa vieja, o también qué es lo que se esconde bajo los conceptos de «ropa típicamente femenina» o «vestimenta tradicional». Para la Dra. Birgitta Huse, que elaboró esta idea de educación permanente, son particularmente importantes los aspectos culturales y sobre todo los interculturales:

«También en el tema de la ropa son muy importantes la variedad cultural y la justicia social. Se trata de condiciones de la producción, de injusticias, de las posibilidades económicas de las personas también aquí en Alemania. La ecología juega asimismo un papel esencial: la ropa es algo que se produce y para lo que se necesita materias primas, y precisamente en ese punto se tiene que crear una conciencia de sostenibilidad.»

En septiembre de 2008 la Universidad Popular de Werl ofreció por primera vez, para escolares de ambos sexos, un acceso al «ropero internacional». El evento era parte del proyecto «NRW piensa de manera sostenible» para las jornadas de acción de la Década de Naciones Unidas, y mostró que este tipo de oferta en principio es adecuada para personas entre los «8 y 88» años. En todo caso la consigna «Por supuesto cada uno tiene que ver cómo abordar a los diferentes grupos meta» (Dra. Huse) podría servir muy bien para todos los proyectos de aprendizaje global que las universidades populares han llevado a cabo en los años 2007 y 2008. Tanto más cuanto que para la mayoría de los y las participantes, sobre todo adolescentes, los eventos constituían su «primer encuentro» con temas de aprendizaje global.

Intercultural Learning

 

 

 

 

 

Aprendizaje intercultural
Fuente: DVV International

 

 

 

 

En el abordaje de sus grupos meta tuvo mucho éxito la Universidad Popular de Jena. Con un proyecto innovador ella consiguió entusiasmar a adultos jóvenes con el tema «sostenibilidad». Bajo el título «La juventud piensa el futuro - megatendencias globales», los/as estudiantes desarrollaron, en forma de un plan lúdico, sus ideas acerca de una educación para el futuro. En sus búsquedas no sólo llegaron a la convicción de que «la globalización tampoco se detiene ante el VIH», sino que proyectaron una visión de lo que sería «su universidad popular» el año 2020 que está en condiciones de abrirse a relaciones de cooperación internacional y que plantea la relación positiva con el medio ambiente y la cooperación solidaria en lugar de la competencia.

Muchas de las universidades populares se dirigían a una clientela todavía adolescente, a la que se considera más bien difícil, como colegiales y colegialas con dificultades de aprendizaje (p. Ej. la Universidad Popular de Heide), desertores y desertoras de la escuela (p. Ej. la Universidad Popular de Bremen), adolescentes desempleados (p. Ej. la Universidad Popular de Cuxhaven), o niños, niñas y adolescentes de barrios urbanos con «especial necesidad de atención» (p. Ej. la Universidad Popular de Berlín centro). Y resulta que también esto puede tener éxito. Ante el comentario de un joven que decía: «Hablando con franqueza, yo sólo quería pelearme con los demás; pero ahora estoy realmente interesado y me alegra pensar en la próxima vez», el facilitador de un seminario de la Universidad Popular de Gelsenskirche —en el que los muchachos se dieron una vuelta por la ciudad al grito de «¡Celulares, cachivaches, café, deudas!»— aseguraba que para él había sido el mejor cumplido.

En las universidades populares de Sajonia y Turingia, entre otras, hubo ofertas de aprendizaje global especialmente para jóvenes con discapacidades. Allí niños y niñas con dificultades auditivas y que asistían a una escuela de estimulación (Asociación departamental de Sachsen), o bien muchachos con discapacidades mentales de un hogar de niños en Thüringen (Universidad Popular de Arnstadt-Illmenau) se dedicaban a conocer la vida cotidiana de la gente joven en Marruecos y Tailandia. Esto les fue posible gracias a accesos creativos y lúdicos como los que se ofrecen en actividades artísticas y artesanales, o en talleres de música, danza y teatro. La empatía, la creciente comprensión, y sobre todo el sentimiento de solidaridad que se generaban en los/as jóvenes participantes con el destino de otras personas de la misma edad, es impresionante, y con seguridad también un resultado de la auténtica transferencia y del intensivo acompañamiento que se dio por parte de la dirección del proyecto.

De modo que el programa recién concebido permite reconocer ahora positivos efectos de sinergia que apoyan de manera efectiva nuestro objetivo de fortalecer las universidades populares como actores del aprendizaje global.