América Latina

CEAAL (Consejo de Educación de Adultos para America Latina)

Desde hace muchos años que DVV International viene apoyando el trabajo de las asociaciones regionales de educación de adultos en África, Asia y América Latina. Y lo hace a partir de la convicción de que la educación de adultos requiere de instrumentos poderosos que puedan influir en las políticas educativas con el fin de introducir y afirmar su posición en la agenda política de los países y de las regiones. Por las mismas razones la propia DVV es miembro de la Asociación Europea de Educación de Adultos.

La promoción de las asociaciones regionales de educación de adultos en el campo de los países en vías de desarrollo resulta tanto más importante cuanto que en sus propias regiones no reciben ningún tipo de ayuda estatal de parte de los gobiernos nacionales ni de los pactos políticos regionales, y en la mayor parte de los casos sus miembros son demasiado débiles económicamente como para sostener con sus propios aportes, como miembros, unas estructuras asociativas con capacidad de acción.

A manera de ejemplo examinaremos detalladamente, a continuación, el trabajo del Consejo Latinoamericano de Educación de Adultos (CEAAL) que desde su fundación, el año 1984, está activo en el campo de la educación de adultos emancipatoria y socialmente comprometida. Sus miembros se identifican, sin excepción, con la «Educación Popular» inspirada en Paulo Freire, en la que los/as estudiantes o participantes pasan a ser sujetos de su accionar, aprenden a reconocer y representar su situación y sus intereses, de manera que puedan operar un cambio de las estructuras que los han marginado. En este marco el CEAAL intenta influir en las políticas educativas de los países latinoamericanos.

Desde el 25 hasta el 29 de agosto de 2008 tuvo lugar la VII Asamblea Plenaria del CEAAL en Cochabamba, Bolivia. En total participaron en la misma 135 representantes de unas cien asociaciones miembros de 21 países de América Latina.

Felix Patzi (que fue el primer ministro de Educación del gobierno del presidente indígena Evo Morales) pronunció una conferencia introductoria en la que se refirió a la actual situación política de Bolivia y sobre todo a la nueva Reforma Educativa que deberá aplicarse con la propuesta de una nueva ley. Hizo hincapié en el carácter descolonizador del nuevo proyecto de ley y en su orientación comunitaria. Según él se trata de fortalecer los valores propios de las diferentes culturas indígenas, así como sus idiomas. Dijo que tiene que volver a ocupar un primer plano el papel del Estado como motor y protagonista de un desarrollo productivo, y que se trata de construir una sociedad plurinacional orientada a la comunidad, y ello sobre la base del «Vivir bien» que se apoyaría en cuatro columnas:

  • Satisfacción de las necesidades materiales
  • Reconocimiento de la propia identidad
  • Armonía con la naturaleza
  • Convivencia: No puedo vivir bien si al otro le va mal

La asamblea plenaria se dedicó intensivamente a analizar los procesos que están en marcha en América Latina. Al hacerlo quedó claro que ni los gobiernos de izquierda ni los de derecha pueden sustraerse a la actual dinámica económica global y neoliberal, incluso cuando en algunos casos (como p. Ej. Bolivia y Venezuela) reina una relativa euforia respecto de la posibilidad de llevar adelante una política diferente. Apenas se tienen esperanzas respecto de la democracia formal y de los partidos políticos tradicionales. Las reformas educativas han acabado fracasando en todos los países, la pobreza no ha dejado de crecer, y cada vez son más las personas que se ven excluidas del sistema educativo. ¿Qué pueden hacer entonces el CEAAL y la Educación Popular para poder influir de manera concreta en las políticas educativas nacionales de los diferentes países? Lo que tiene importancia en este caso son las redes temáticas del CEAAL, como p. Ej. la red para la participación política local o Red del Poder Local (REPPOL), la Red de Derechos Humanos, y la Red de Educación Popular Entre Mujeres de América Latina y el Caribe (REPEM). Para acercarse mejor a las diferentes condiciones económicas y culturales del conjunto del espacio latinoamericano, el CEAAL se ha dividido en seis regiones (México, Brasil, la región Andina, el Cono Sur, Centroamérica y el Caribe).

 

General Assembly of CEAAL

 

 

 

Asamblea general del CEAAL
Fuente: DVV International 

 

 

 

A pesar de las innegables diferencias existentes entre las realidades y problemas de los distintos países y regiones, de manera conjunta se consideró una y otra vez que las tendencias políticas actuales en América Latina constituyen una oportunidad y un desafío para que el CEAAL, con los métodos de la Educación Popular, pueda llegar a influir en el desarrollo de una sociedad más justa, más humana y más solidaria. Al respecto seguirá siendo una tarea importante la formación de un personal dirigente adecuado al interior de los movimientos sociales, y también la formación de personal adecuado para los nuevos gobiernos democráticos, en sus diferentes niveles, que estén en condiciones de tomar decisiones políticas.

Los debates dejaron en claro que la realidad latinoamericana es muy compleja y heterogénea. No se puede hablar de América Latina como una unidad. Cada región y cada país presentan diferencias que se debe tener en cuenta. No se trata de encontrar soluciones del mismo tipo para todos, sino de aceptar la diversidad e inspirarse mutuamente, sin copiar unos de otros.

El CEAAL tiene muchos instrumentos y posibilidades de prestar servicios a las cerca de 180 organizaciones miembros, de influir en ellas, asumir funciones de orientación, y de fortalecer la articulación en redes. Pero también quedó claro que el CEAAL debe establecer lazos con otras redes y movimientos, si realmente quiere ejercer alguna influencia. En América Latina él constituye una institución estratégica, dada su historia, su capacidad institucional y sus experiencias en el campo de la educación de adultos y de la educación popular. Tiene un gran potencial, sobre todo en el apoyo y fortalecimiento de los movimientos sociales y de la sociedad civil para que puedan inducir transformaciones. En este campo DVV International lo seguirá acompañando y apoyando.

Bolivia: El derecho a la educación dentro del régimen penitenciario

En el marco de los derechos humanos en general, es también un derecho fundamental el que tienen las personas que están recluidas en cárceles a recibir educación. Es un «puente» necesario para la reintegración social, y crea nuevas posibilidades para ésta después de la excarcelación.

Desde el 2005 la oficina de proyectos de DVV International en Bolivia, juntamente con la Dirección Nacional de Educación Alternativa del Ministerio de Educación boliviano, ha empezado a institucionalizar, mediante iniciativas concretas de investigación y la correspondiente formación permanente de personal docente, un programa de educación de jóvenes y adultos en penitenciarías.

Hasta el 2005 los centros de educación de adultos circundantes habían desarrollado ofertas educativas no formales para reclusos jóvenes y adultos, sobre todo en el nivel de la educación básica, en el ámbito de los derechos humanos y a veces también en la formación profesional. Pero estas ofertas dependían más bien de la casualidad o de la buena voluntad de algunas personas comprometidas.

El año 2005 se llevó a cabo en Oruro un primer seminario nacional sobre el tema «Educación de adultos en centros penitenciarios». Junto con maestras y maestros se inició un proceso de reflexión y se elaboró un análisis de la realidad de la situación educativa en las cárceles. Este seminario nacional vino a ser la piedra fundamental para la realización de diferentes actividades dentro de este campo.

Sobre la base de las recomendaciones de dicho seminario, se llevó luego a cabo el año 2006 una investigación sobre la «Situación de la educación de jóvenes y adultos en centros penitenciarios», la que mostró claramente que, además de las precarias condiciones de vida que de todas maneras padecen los internos, ni la sociedad ni el Estado se preocupan suficientemente de este derecho a la educación. El estudio señala también la necesidad de elaborar políticas concretas —y convertirlas en directrices— para mejorar las condiciones de acceso a iniciativas educativas por parte de los reclusos. En dicha investigación participaron tanto personal docente como directoras y directores de diferentes centros de educación de adultos que se encuentran activos en centros penitenciarios.

 

Participants in the national seminar in Oruro

 

 

 

Participantes en el seminario nacional en Oruro
Fuente: DVV International

 

 

 

Sobre esa base se elaboró un «Programa nacional de educación para internos jóvenes y adultos de centros penitenciarios» que sirve de fundamento para la institucionalización del derecho a la educación en centros penitenciarios y que, de acuerdo con las correspondientes ofertas educativas, deberá ofrecerse como parte del sistema educativo nacional en todas las instituciones penitenciarias. Por el momento este programa se encuentra en proceso de reconocimiento en los ministerios de Educación, y deberá ser asegurado mediante un convenio interministerial.

Ya ahora se están realizando diferentes actividades. Entre otras, se ha elaborado un curso de diplomado para la formación de educadores/as de jóvenes y adultos con especialización en pedagogía penitenciaria, cuya primera versión ya está en marcha. Adicionalmente, DVV International está apoyando una red nacional de centros alternativos de educación de adultos que hacen ofertas educativas en penitenciarías. Con ello se pretende intensificar y mejorar la discusión sobre este tema que por el momento ha sido más bien olvidado.

A mediano plazo se trata de influir en las autoridades políticas para que se tomen más en serio esta temática. Para ello se necesita contar con cifras y datos precisos. Se tienen que elaborar conceptos acerca de cómo se puede mejorar la situación en los centros penitenciarios con planes educativos que respondan a las necesidades de los internos, con personal educativo mejor formado para el trabajo con reclusos y su reinserción social, y con espacios y equipos adecuados para las labores de enseñanza. Además se tienen que identificar indicadores para que se pueda lograr que esas mejoras sean verificables. La meta es tener en cada centro penitenciario un centro educativo propio que esté a la altura de los requerimientos y necesidades de los internos.