Tanvir Muntasim

El desarrollo de una matriz de supervisión facilita la tarea de controlar a los gobiernos en lo referente a las respectivas implementaciones del marco de Acción de Belém. La primera conferencia de ministros de educación y cultura de Asia Meridional, posterior a Belém, fue ya el punto de partida de renovados esfuerzos. Ello debe ser llevado adelante en los distintos países. ASPBAE ha hecho suya esta labor, pero lo mismo deben hacer las organizaciones de desarrollo bilaterales y multilaterales y, no en último término, también los gobiernos.

Supervisión de la aplicación de la CONFINTEA VI: la visión de Asia y el Pacífico

Si bien no todas las demandas en favor de una acción decisiva enunciadas por la sociedad civil se incorporaron en el Marco de Acción de Belém (MAB), la Declaración de la Conferencia de la CONFINTEA VI hizo de todos modos avances significativos con respecto a versiones anteriores de la CONFINTEA. Estableció algunos compromisos y propuestas concretos con mecanismos y herramientas de supervisión específicos y determinados en el tiempo.

Desarrollos globales sobre la supervisión de la CONFINTEA VI

Se han logrado algunos progresos en la manera de fortalecer las disposiciones de supervisión del MAB, en particular el desarrollo de una matriz de supervisión, un intento de colaboración del Instituto de Educación a lo Largo de Toda la Vida (UIL) de la UNESCO y del Instituto de Estadística de la UNESCO (IEU). Fue pensada para ayudar a los países a supervisar la aplicación del MAB, así como para sintetizar los escenarios nacionales y así tener una visión global de los progresos realizados en la educación y el aprendizaje de personas adultas. El UIL convocó una Reunión de Expertos en enero de 2011 para revisar y validar la matriz de supervisión y elaborar directrices para los informes de los países que brindarían información para el Informe Mundial sobre el Aprendizaje y la Educación de personas adultas (GRALE). Los resultados de la reunión pueden calificarse como heterogéneos, ya que los representantes del gobierno no pudieron llegar a un consenso para adherir a la matriz de supervisión sin modificaciones sustanciales, lo que potencialmente podría reducir el rigor propuesto por la matriz de supervisión. Los representantes de los Estados miembros que asistieron lo consideraron un ejercicio muy exigente, se solicitó su simplificación, pero no se pudo llegar a acuerdos en el tiempo que duró la reunión. Al final se encomendó al UIL la responsabilidad de seguir adelante con las inquietudes planteadas por los participantes y acometer la no envidiable y difícil tarea de elaborar una versión revisada que satisficiera a todos. Yo era el único representante de la sociedad civil en la reunión, y quedé un poco decepcionado al ver que incluso algunos elementos encomiables de la matriz de supervisión no contaron con el beneplácito de algunos participantes, especialmente de aquellos que exigían una prueba tangible de que los países realmente cumplían los compromisos. Sin embargo, en esta breve contribución al seminario virtual, me gustaría mencionar lo que ASPBAE (la Asociación de Asia y el Pacífico Sur para la Educación Básica y de Personas Adultas), como red de la sociedad civil, con sus miembros y asociados, está haciendo en relación con el seguimiento del MAB, junto con algunas observaciones y recomendaciones personales para un supervisión y una aplicación más eficaces de dicho marco.

Supervisión de la aplicación de la CONFINTEA VI: la visión de Asia y el Pacífico

La primera oportunidad para supervisar la aplicación del MAB y para presionar por la inclusión de sus recomendaciones se produjo el mismo mes que concluyó la CONFINTEA VI, cuando el gobierno de Bangladesh organizó el Foro de Ministros de Educación de Asia Meridional. ASPBAE y sus coaliciones nacionales de educación asociadas de la región participaron como representantes de la sociedad civil en la reunión, y en varias oportunidades se hizo referencia al MAB. Como resultado de lo anterior, la Declaración del Foro incluyó el compromiso de aumentar la asignación a la educación a 6 % del PIB (el compromiso anterior era de elevarla a 4 %). El plan de acción para la Declaración incluye el compromiso de aumentar gradualmente la asignación a la educación de personas adultas al 6 % del Presupuesto de la Educación (que era una recomendación formulada en la Conferencia Preparatoria de la CONFINTEA VI para la Subregión de Asia y el Pacífico, pero no fue incluida en el MAB). Considerando el hecho de que la asignación media para la educación en la subregión de Asia Meridional aún ronda el 2 a 3 % del PNB, y aquí vive la mitad de la población analfabeta del mundo, este compromiso no es de poca importancia, especialmente con respecto al MAB. Sin embargo, no está claro cómo será supervisado este tipo de compromisos auxiliares basados en el MAB, por lo que es un tema que hay que discutir. Igualmente hay tendencias positivas, ya que India, Bangladesh y Pakistán, 3 de los 5 países con el mayor número de personas adultas analfabetas en el mundo, tienen importantes iniciativas novedosas para promover la alfabetización.

Si bien la Estrategia de Supervisión del MAB menciona que la supervisión de la aplicación del Marco de Belem no es únicamente la observación pasiva y la evaluación, no queda claro cómo se va a vincular con las actividades de incidencia. La intención parece estar allí, pero la puesta en práctica de esa intención es la parte difícil. En los países asiáticos, el MAB aún es bastante desconocido, y tiene que conocerse más para poder realizar su supervisión y aplicación. Como red de la sociedad civil, ASPBAE subraya la importancia de la colaboración entre la sociedad civil y el gobierno, y ha planificado el seguimiento de la CONFINTEA a nivel nacional, así como reuniones de planificación presentadas por sus organizaciones miembros, algunas de los cuales han participado en la CONFINTEA VI. El momento es apropiado, ya que casi ha pasado un año desde la CONFINTEA VI. El evento de seguimiento, con la participación de funcionarios del gobierno, ya ha tenido lugar en Nepal, Sri Lanka, Indonesia e India, mientras que otros países como Filipinas y Bangladesh están haciendo conscientes esfuerzos para promover y supervisar la aplicación de las recomendaciones y los compromisos de Belém. ASPBAE ha preparado un paquete de seguimiento exhaustivo, que comparte con sus miembros, para facilitar el proceso, que comprende documentos pertinentes, incluido el MAB, un modelo para dicha reunión, y una presentación que resalta el aprendizaje de Belem.

El camino a seguir

El reto para todos los involucrados será asegurarse de que el proceso de supervisión sea adoptado y respaldado por entidades más allá de los departamentos de educación de personas adultas de algunos gobiernos y del UIL. Hasta ahora, América Latina ha hecho avances significativos para asegurar que se tomen las medidas operativas y pragmáticas destinadas a cumplir con los compromisos de la CONFINTEA, puesto que ya ha desarrollado, a través de un esfuerzo de colaboración, los indicadores para capitalizar la información existente, en lugar de pasar por el engorroso proceso de generar información adicional. Los representantes de los países de la región se reunirán en México este año para mantener el impulso en el esfuerzo de supervisión, y otras regiones tienen que emprender esfuerzos similares, contextualizados para reflejar su propia realidad.

Deben generarse estadísticas e información alternativas (además de las estadísticas del gobierno, que parecen ser escasas en lo que respecta a los datos sobre educación de personas adultas, como se ve en los informes nacionales preparados para la CONFINTEA). Un buen ejemplo de esto es la iniciativa de investigación de Education Watch, dirigida por la sociedad civil, que se inició en Bangladesh, pero que se ha ejercido en más países dentro y fuera de Asia. Un proceso importante que debe incorporar la supervisión del MAB es el proceso del Fin de la Década (EDA) para la EPT, que está dirigido por las oficinas regionales de la UNESCO y cubre aspectos importantes de la Educación, la alfabetización y las habilidades para la vida de personas adultas, como se resume en los objetivos 3 y 4 de la EPT.

También deben participar en el proceso de supervisión socios y divisiones de ayuda para el desarrollo bilaterales y multilaterales de los gobiernos, ya que algunos de ellos están mostrando un renovado interés en la promoción de la educación de personas jóvenes y adultas, especialmente orientado a la empleabilidad. Solo incluir informes de la IVR (Iniciativa de Vía Rápida) para la EPT en el proceso de supervisión no es suficiente, ya que actualmente la IVR solo financia la educación primaria, y los esfuerzos de reforma de la IVR para ir más allá de la educación primaria e incluir la educación de personas adultas tienen que estar vinculados con el proceso de supervisión del MAB, para estar seguros de que las necesidades de financiación de la educación de adultos se cumplan proactivamente.

Si bien los procesos internacionales de EPT y del Informe de seguimiento han sido considerados en el mecanismo de supervisión propuesto, los procesos y las plataformas regionales y subregionales deben tenerse en cuenta en la supervisión (por ejemplo, SAARC, ASEAN, E-9), y las oficinas regionales de la UNESCO pueden desempeñar la función de facilitación. También deben hacerse intentos activos para involucrar las voces de la sociedad civil. Un buen ejemplo es la oficina regional de la UNESCO en Bangkok que, en su empeño por llevar a cabo el EDA de la EPT, ha invitado a la ASPBAE a desempeñar un papel importante en la supervisión de los progresos de los Objetivos 3 y 4 de la EPT, que están estrechamente vinculados con el MAB.

Se están realizando intentos para poner en práctica y concretar la supervisión del MAB, y esperamos que la matriz y la estrategia de supervisión se descompriman más a nivel nacional y regional, con una participación cada vez mayor, para estar seguros de que la supervisión se alimenta del fortalecimiento de la elaboración de legislación, de políticas y de programas, con el respaldo de una financiación adecuada, fuertemente centrada en la participación, la inclusión y la equidad, que es esencial para asegurar que el espíritu del MAB se mantiene y se confirma.