Omar Hamza

Omar Hamza
Director de planificación e investigación
Dirección General de Educación de Adultos Egipto

 

 

 


Educación de Adultos y Desarrollo: ¿Qué habilidades y competencias necesitamos para sobrevivir en el futuro?

Omar Hamza: Me parece que la aptitud más importante que se requiere hoy en día en Egipto es el diálogo eficaz. A mi juicio, la revolución influyó negativamente en nuestra apertura a opiniones divergentes. Si bien las revoluciones en general proporcionan una base para el diálogo y la aceptación, en el caso de Egipto las personas han llegado a adoptar una postura lineal, y solo les atrae aquello que consideran correcto. Estoy totalmente convencido de que el fomento del diálogo crítico nos permitirá llevar una vida sostenible, pues cuando tenemos la capacidad para entablar un diálogo crítico finalmente logramos comprender cómo piensan y actúan los demás y así nos comunicamos mejor con ellos. En mi trabajo con alfabetizadores me preocupo de que se los capacite sobre la manera de mejorar sus habilidades para el diálogo crítico, ya que de ese modo obtendrán mejores resultados con los alumnos, quienes se sentirán confiados para compartir sus opiniones y aprender mediante el diálogo.

Las habilidades para la investigación son también fundamentales para nuestro futuro como árabes y egipcios. Nos transformamos en adictos a los productos y la tecnología, sin detenernos a pensar en su contenido y su utilidad. Cuando las personas carecen de habilidades de investigación, entonces se relacionan con la tecnología como si fuera un recurso para el conocimiento, sin pensar en su contenido. Nos transformamos, por tanto, en receptores de conocimientos producidos por otros, lo cual influirá en nuestro futuro, pues no cumpliremos un papel activo en la generación de nuevos conocimientos. Las habilidades para la investigación nos ayudan a pensar detenidamente y a recopilar evidencias sobre los aspectos positivos y sobre lo que hay que cambiar.

Por supuesto que estas habilidades se basan en otra competencia importante: el "pensamiento crítico".  Este permite que la gente adquiera una mayor conciencia y por tanto se esfuerce por alcanzar la justicia y la sostenibilidad. Muchos ciudadanos del mundo árabe interpretan erróneamente los credos y los valores religiosos y se dejan llevar por esas percepciones equivocadas. Ello se debe a que las personas tienen muy pocas oportunidades para aprender en la práctica a reflexionar sobre su credo y sobre la manera en que se implementan esos valores en una sociedad que plantea nuevos desafíos y necesidades. El pensamiento crítico ayuda a las personas a comprender sus valores y a reflexionar sobre ellos, a "leer entre líneas". De esta manera pueden descubrir los valores ocultos de la religión, en lugar de abordarla desde una perspectiva artificial que aumentará la distancia entre las personas y las sumirá en una percepción que las alejará aún más del mundo que las rodea. 

¿Cómo podemos adquirirlas? 

Me parece que es una tarea difícil, porque para saber cómo adquirir estas competencias necesitamos poseerlas y descubrir los modelos y los métodos para aplicarlas a nuestro contexto. A mi parecer, necesitamos desarrollar nuestro sentido de la responsabilidad compartida, gracias al cual todos los actores involucrados, las ONG, las autoridades locales y las personas deciden y piensan colectivamente sobre las herramientas más adecuadas que permiten mejorar estas competencias. 

Pero hay que tener en cuenta que para logar ese objetivo debemos ser conscientes de que la democracia es el medio que proporciona el espacio donde se ponen en práctica esas competencias. 

¿Quién debería inculcarlas?  

Cualquiera podría hacerlo, pero es preciso que las personas reconsideren el papel que les corresponde. Aún albergamos distintas expectativas con respecto los padres, los maestros, los decisores y las ONG en cuanto a su responsabilidad frente al desarrollo, por lo que sus esfuerzos se dividen y no se sustentan uno en el otro. Me parece que ­todas las instituciones (gubernamentales, religiosas y de la sociedad civil) tienen la responsabilidad de trabajar en armonía en pos del progreso. 

La comunidad internacional también tiene la misión de apoyar a los países árabes en la tarea de mejorar estas habilidades, porque la falta de desarrollo en nuestra región y en otros lugares influirá en el nivel de sostenibilidad, paz y desarrollo que todos deseamos para el planeta.